lunes, 13 de marzo de 2017

Situaciones ON y OFF

Tras el vídeo visto en clase, “¿Por qué me vigilan si no soy nadie?”, de Marta Peirano he podido hacer una reflexión sobre los momentos que estoy On y Off. Es decir, en que momentos y para que, me conecto a la red y en cuales me olvido de la tecnología.

En un primer momento, me vienen a la cabeza más situaciones de conexión que de desconexión, y es que durante el día tengo tres momentos claves donde no puede faltar que esté conectada. El primero es durante el desayuno. Me gusta tomarme mi tiempo e ir mirando las cosas que han podido pasar, un poco de Facebook, Instagram, y el correo digital.

Otro momento que no puede faltar es el de después de comer. En mi casa hay una norma clara y obligatoria, y es que cuando se come en la mesa, los móviles deben desaparecer, para así poder hablar entre todos sobre cualquier tema. Siempre ha sido así y a nadie se le ocurre comer con el móvil en la mano, pero tras la comida, inmediatamente todos, o bien con una tablet, el móvil o el ordenador, volvemos a conectarnos a la red.

El último es parecido al de la mañana, y es que antes de dormir me gusta coger el móvil, mirar que fotos nuevas ha subido la gente, alguna noticia y por qué no, una serie o un poco de música.
Todas estas situaciones, acompañadas de alguna más, por supuesto, me han hecho reflexionar sobre lo dependientes que somos de la tecnología, y de cómo de manera inconsciente o consciente, tengo unos hábitos para con la tecnología que me hacen esclava en muchos momentos del día.

En cuanto a las situaciones off debo decir, que me ha costado mucho más encontrarlas. En un primer momento pensé que no las usaba mientras estudiaba, pero después pude darme cuenta que cogía el móvil en muchas ocasiones de manera inconsciente. Al final encontré los 3 momentos off.
La primera es cuando voy al monte con mi padre a por setas, ya que estoy tan atenta de encontrarlas que me olvido por completo de todo lo demás.

La segunda cuando salgo de paseo largo con mi perro y juego con él. Me encanta tanto perderme por sitios que no conozco, conocer nuevos parques y ver lo que disfruta mi perro jugando a la pelota que le tiro o con nuevas amistades perrunas que no necesito mirar el móvil para nada. De hecho se me suelen pasar las horas volando.

La última, que también me encanta, es cuando voy a la playa. Me he acostumbrado a bajar con lo justo, una toalla, agua y crema, dejando el móvil en casa y olvidándome de si suena, no suena, llaman o no llaman. Empecé dejándolo en casa obligada por mi padre, ya que decía que no era necesario y que en cualquier momento podrían robármelo, que me vendría bien bajar sin estar pendiente de él y que disfrutase de algo que no tenemos en Vitoria, así que empecé dejándolo y ahora es una rutina más. Por eso creo que este último momento, es el más sincero off.

La verdad, es que viéndolo así, creo que los mejores momentos son los que no tengo el móvil cerca o que si lo tengo, me olvido de él, porque es ahí cuando realmente estoy disfrutando del momento, y no necesito nada más que eso, mi tiempo.


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