lunes, 20 de marzo de 2017

Vidas vigiladas

Vivimos en una sociedad vigilada de diferentes maneras pero de forma constante. Por ello, he querido reflejar 5 imágenes en las que yo me siento muy vigilada y controlada. Situaciones que me provocan incomodidad y a la vez curiosidad por saber cómo funcionan, quién me vigila, cuanto y de qué manera.


La primera es la cantidad de cámaras que puedo encontrarme por la calle, andando tranquilamente, cámaras pequeñas, grandes, fuera de comercios, dentro, e incluso en portales.
Algunas no me parecen mal, están situadas en zonas muy concretas como almacenes o bancos donde avisan de la existencia de estas cámaras, o se ven tanto que eres consciente de ellas. Otras en cambio a penas se ven, poniéndote más nerviosa cuando eres consciente, a pesar de no haber incumplido ninguna norma.


La siguiente imagen es un chip. Esta vigilancia no va relacionada directamente con las cámaras pero creo que es una manera muy sigilosa de seguir cada uno de tus pasos. Los chips van en muchas tarjetas donde facilitas datos personales, cuentas bancarias, incluso ubicaciones.


Con esta imagen quiero representar la información que vamos dejando por nuestro paso en internet. Cada vez que hacemos búsquedas en internet, vemos anuncios u otras páginas relacionadas con nuestra búsqueda. Adivinan nuestros gustos e intereses y nos bombardean de información, incluso en muchas ocasiones, llegan a saber nuestros nombres, cosa que me altera bastante.


También he querido añadir instagram, ya que hasta hace relativamente poco, no había publicidad en esta red social, y ahora incluso te mandan rellenar un formulario con posibles gustos compatibles a ti. Después, rellenada o no, comienzan anuncios sobre ropa, complétennos etc. muy relacionados con tus propias búsquedas en google.


Para terminar, he añadido esta imagen. Me da la sensación que cualquiera podría estar vigilándome directamente desde la cámara de mi móvil o del portátil, y aunque no se sabe ciertamente, es una vigilancia que incluso de forma pasiva, hace que te comportes de manera cuidadosa, tapando las cámaras.
Estas imágenes son para mí las más representativas de la vigilancia que existe en nuestra sociedad. Una vigilancia gobernada por grandes empresarios, grandes marcas, seguridad policial etc.

lunes, 13 de marzo de 2017

Situaciones ON y OFF

Tras el vídeo visto en clase, “¿Por qué me vigilan si no soy nadie?”, de Marta Peirano he podido hacer una reflexión sobre los momentos que estoy On y Off. Es decir, en que momentos y para que, me conecto a la red y en cuales me olvido de la tecnología.

En un primer momento, me vienen a la cabeza más situaciones de conexión que de desconexión, y es que durante el día tengo tres momentos claves donde no puede faltar que esté conectada. El primero es durante el desayuno. Me gusta tomarme mi tiempo e ir mirando las cosas que han podido pasar, un poco de Facebook, Instagram, y el correo digital.

Otro momento que no puede faltar es el de después de comer. En mi casa hay una norma clara y obligatoria, y es que cuando se come en la mesa, los móviles deben desaparecer, para así poder hablar entre todos sobre cualquier tema. Siempre ha sido así y a nadie se le ocurre comer con el móvil en la mano, pero tras la comida, inmediatamente todos, o bien con una tablet, el móvil o el ordenador, volvemos a conectarnos a la red.

El último es parecido al de la mañana, y es que antes de dormir me gusta coger el móvil, mirar que fotos nuevas ha subido la gente, alguna noticia y por qué no, una serie o un poco de música.
Todas estas situaciones, acompañadas de alguna más, por supuesto, me han hecho reflexionar sobre lo dependientes que somos de la tecnología, y de cómo de manera inconsciente o consciente, tengo unos hábitos para con la tecnología que me hacen esclava en muchos momentos del día.

En cuanto a las situaciones off debo decir, que me ha costado mucho más encontrarlas. En un primer momento pensé que no las usaba mientras estudiaba, pero después pude darme cuenta que cogía el móvil en muchas ocasiones de manera inconsciente. Al final encontré los 3 momentos off.
La primera es cuando voy al monte con mi padre a por setas, ya que estoy tan atenta de encontrarlas que me olvido por completo de todo lo demás.

La segunda cuando salgo de paseo largo con mi perro y juego con él. Me encanta tanto perderme por sitios que no conozco, conocer nuevos parques y ver lo que disfruta mi perro jugando a la pelota que le tiro o con nuevas amistades perrunas que no necesito mirar el móvil para nada. De hecho se me suelen pasar las horas volando.

La última, que también me encanta, es cuando voy a la playa. Me he acostumbrado a bajar con lo justo, una toalla, agua y crema, dejando el móvil en casa y olvidándome de si suena, no suena, llaman o no llaman. Empecé dejándolo en casa obligada por mi padre, ya que decía que no era necesario y que en cualquier momento podrían robármelo, que me vendría bien bajar sin estar pendiente de él y que disfrutase de algo que no tenemos en Vitoria, así que empecé dejándolo y ahora es una rutina más. Por eso creo que este último momento, es el más sincero off.

La verdad, es que viéndolo así, creo que los mejores momentos son los que no tengo el móvil cerca o que si lo tengo, me olvido de él, porque es ahí cuando realmente estoy disfrutando del momento, y no necesito nada más que eso, mi tiempo.


lunes, 6 de marzo de 2017

Gif género y educación

Analizando todos los temas e ideas que hemos ido viendo y nos han ido surgiendo, y tras la lectura del artículo "NIÑOS Y NIÑAS EN LA ESCUELA: UNA EXPLORACIÓN DE LOS CÓDIGOS DE GÉNERO ACTUALES" de Marina Subirats, hemos decidido representar en un gif, como afecta el género y la educación en la actualidad.

Por todo esto, decidí hacer sobre los colores rosa y azul y las batas que encontramos en Educación Infantil. Tras investigar en numerosas paginas web sobre batas de profesora y profesor, me podido encontrar con una realidad muy triste, habiendo muchas batas para maestras, es decir, género femenino, con colores rosa, azul, morado, naranja etc, pero en lo que se refiere a batas de hombre, solo he encontrado una contra 50, 80 batas de maestra. Además estas batas para "hombres" están catalogadas como unisex o simplemente son batas de un solo color, azul o verde y muy simples.

Esta situación no es extraña, puesto que en las aulas se ve, incluso en los niños y niñas. La diferencia es clara,  si es chica,  las batas serán de tonos rosas, con flores o corazones, y si es chico tendrán tonos rojos, verdes y azules, con coches, números o animales. Pero, ¿por qué tiene que ser así?, ¿por qué nos extraña si un profesor o niño lleva una bata rosa?.

A mi me gustaría que esta realidad fuera eliminándose de nuestro pensamiento y por ello he creado un gif que representa que no debe importar quien lleve una bata ni como sea esta.